El aparato genital femenino

El aparato genital femenino es toda la estructura del cuerpo de la mujer que hace posible la fecundación y una de las zonas más importantes para el placer sexual (aunque no es la única). En esta sección diferenciaremos entre la parte externa y la parte interna de la anatomía sexual de las chavas.

Aparato genital femenino externo:

Generalmente a toda la zona externa se le llama ‘vulva’, y está compuesta de varias partes que tienes que conocer. La función principal de la zona externa es proteger el canal vaginal a través de los labios mayores y menores, pero también es una de las zonas más importantes con la que la mujer obtiene placer erótico (especialmente a través del clítoris). Por eso hablaremos de él en primer lugar.

aparato genital femenino externo

El Clítoris:

Es una pequeña protuberancia con forma redondeada cubierta por una capucha de piel y se sitúa encima del canal vaginal y del orificio de la uretra. La función del clítoris es proporcionar placer sexual. Está compuesto de miles de terminaciones nerviosas, lo que significa que es extremadamente sensible al tacto. Es el equivalente al glande del pene del aparato genital masculino.

En su parte externa y visible parece pequeño, pero en su parte interna y no visible es bastante más grande. De hecho, el punto G de la mujer está localizado dentro de la vagina, encontrándolo en la parte que se conecta con el clítoris interno (de ahí que la mujer pueda sentir mucho placer al estimular esa zona vaginal).

En esta imagen podrás ver que el glande es solo la parte externa, y todo lo demás es el clítoris por dentro, así que imagina sus poderes y los beneficios que éste aporta a las mujeres.

anatomía del clítoris

Es muy importante que las chavas se exploren los genitales en la intimidad para familiarizarse con ellos y saber cómo obtienen el placer de cara a tener relaciones sexuales. Para ello puedes sentarte, y con la ayuda de un espejo y explorarte la zona con la mano. Intenta localizar tu apertura vaginal, los labios mayores, los labios menores y el clítoris. El clítoris es la zona más erógena de las mujeres, por lo que al palparlo vas a notar mucha más sensibilidad al tacto. Antes de tener relaciones sexuales es imprescindible que lo conozcas bien para que luego puedas guiar a tu pareja a cómo estimularte para disfrutar del encuentro.

Por eso la masturbación es un acto muy importante en las personas. A parte de ser beneficiosa para la salud ayuda a conocerse mejor. Las chavas pueden sentir más pudor a la hora de masturbarse, y esto es por la educación diferente que dan a hombres y a mujeres, basada en el machismo y en resaltar el sexo masculino por encima del femenino. Pero la realidad es que tocarse y explorarse no es nada pecaminoso o sucio, sino un acto maduro de conocerse y disfrutar del propio cuerpo.

Los labios mayores y menores:

Los labios mayores son dos pliegues de piel bastante carnosos que cubren el exterior de la vagina. Su función es la de proteger la vagina frente a las bacterias e infecciones.

Dentro de ellos se sitúan los labios menores, más finos y pequeños, que rodean directamente a la vagina, así como también la protege de agentes infecciosos. Los labios menores y mayores también son zonas sensibles y erógenas, por eso se inflaman ligeramente cuando una mujer está excitada. Palparlos o rozarlos suavemente junto con la estimulación del clítoris significa placer asegurado.

Resta decir que cada chava los tiene anatómicamente diferentes (los hay más grandes, más pequeños, de tonalidades diferentes…). No existe un tamaño correcto ni una forma correcta.

El monte de Venus:

Es un tejido blando cubierto de vello y situado sobre la pelvis. Su papel es proteger los órganos internos.

Orificio urinario:

Es el canal por donde sale la orina al exterior, y está situado entre el clítoris y la vagina.

Perineo:

También llamado suelo pélvico, es toda la zona muscular situada entre el coxis y el pubis, alrededor de la vulva y el ano. Tiene varias funciones: la externa también es una zona erógena y muy sensible al placer, así como ayuda a sostener en su sitio los órganos de la pelvis; y la parte interna es la parte muscular que sujeta dichos órganos y con la que se controlan los esfínteres (es decir, regula la musculatura para retener la orina o las heces y que no salgan al exterior por sí mismas).

El perineo es una parte a la que no se le ha prestado mucha atención, ni por parte de los hombres (quienes también lo tienen) ni de las mujeres. Pero en los últimos años se está dando mucha importancia a que todas las personas trabajemos la musculatura del suelo pélvico, pues es altamente beneficiosa para la salud sexual, y especialmente para prevenir patologías en el futuro.

Aquí puedes ver consejos y videos para fortalecer el suelo pélvico mediante los ‘ejercicios de Kegel’ y mediante el uso de objetos como las bolas chinas.

Aparato reproductor femenino interno:

Está compuesto del canal vaginal, cuello del útero o cérvix, el útero, las Trompas de Falopio y los ovarios. A continuación iremos contando cada una de sus partes y funciones.

el aparato reproductor femenino interno

La vagina es un tejido muscular y elástico, similar a un tubo que comunica el útero con el exterior, siendo el canal para el parto y para la penetración cuando se intenta un embarazo. La vagina se conecta con el útero a través del cérvix.

El útero es un órgano musculoso y hueco, el lugar donde tiene lugar la gestación, y donde cada mes va a parar el óvulo liberado desde el ovario. Si éste está fecundado se instalará ahí e irá transformándose durante los 9 meses que dura un embarazo. Si no está fecundado caerá al exterior en forma de la menstruación.

Por otra parte, el útero se conecta con los ovarios a través de las Trompas de Falopio, que son dos conductos, uno a cada lado del útero. Su función es servir de conducto para que los óvulos (células reproductivas) viajen desde el ovario hacia el útero. Las trompas son el lugar donde tiene lugar la fecundación del óvulo con el espermatozoide.

Y finalmente, los ovarios son dos órganos de pequeño tamaño, con forma ovalada, cuya función es producir los óvulos aproximadamente cada 28 días. En la fase de ‘pre-ovulación’ los ovarios actúan para que madure el óvulo y sea expulsado. En la fase de ovulación, el óvulo ya madurado se libera y recorre la trompa de Falopio. Esta fase dura de 3-5 días, siendo la fase más fértil, en la que hay más probabilidad de que se produzca la fecundación (los espermatozoides encuentran al óvulo que está descendiendo y se introducen en él). Finalmente, en la fase de ‘post-ovulación’,  si el óvulo no se ha fecundado, se irá deteriorando hasta que caiga hacia el exterior en forma de menstruación. Más o menos a los 13-15 días de la ovulación.

estructura del ovario y sus partes

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