Abuso

Nadie tiene derecho a hacerte daño o forzarte a hacer cualquier cosa que te haga sentir mal, pero no siempre es fácil saber si tú o alguien que conoces está siendo víctima de abuso.

El abuso puede ser muchas cosas diferentes. Puede ser emocional, físico o sexual. Lo más importante que debes  saber, es que el abuso de cualquier tipo en cualquier relación nunca es culpa de la persona que está siendo abusado. Hay cuatro tipos principales de abuso.

El abuso verbal

El abuso verbal es si alguien te amenaza o te llama con nombres desagradables, tal vez alguien que te grita todo el tiempo para que te sientas mal.

El abuso emocional

El abuso emocional es cuando alguien usa su poder para manipularte y controlarte. Puede que sientas miedo de hacer algo por si eso les molesta, o esa persona constantemente puede estarte checando y estar todo el tiempo encima de ti, o te exige saber dónde estás todo el tiempo.

El abuso físico

El abuso físico es si alguien te está lastimando físicamente de cualquier manera (con golpes o cachetadas, por ejemplo).

El abuso sexual

El abuso sexual es si alguien te obliga a tener relaciones sexuales cuando tú no quieres o te amenaza si no tienes contacto sexual con esa persona.

 Obtener ayuda

Si estás o has estado en una relación abusiva es muy importante recordar que no has  hecho absolutamente nada malo. Es muy importante que obtengas el apoyo necesario para asegurarse de que estás bien y  que los abusos no continúan.

Si has experimentado alguna forma de abuso puede ser muy difícil hablar de ello. Puedes sentirte muy preocupado por lo que te pasará si hablas. A veces las personas que han sido víctimas de abusos pueden tener miedo de  que no les crean si le dicen a alguien.

Sin embargo, es muy importante no dejar que el miedo te impida conseguir ayuda. Podría decírselo a un amigo de confianza, maestro, psicólogo o miembro de tu familia  para que puedan ayudar y asegurarse de que estás a salvo.

Si usted está en peligro inmediato debes llamar a la policía.

Algunas cosas importantes para recordar:

  • Tiene el derecho de estar a salvo. Tienes que saber que no serás castigado si le dices a un profesional de la salud que te sientes inseguro o amenazado de cualquier forma o por cualquier persona – incluyendo a los miembros de tu familia
  • Tu verdad siempre será creída – siempre debes buscar ayuda si te sientes incómodo, confuso o asustado
  • Tu cuerpo es tuyo. Conoce las áreas que deben ser cubiertas y no dejes que nadie vaya más allá de estos límites
  • Di “no”: no tienes que abrazar o besar a nadie si no quieres
  • Algunos secretos nunca deben mantenerse. Los abusadores y agresores suelen decir “es nuestro secreto” o incluso amenazar con poner en peligro la seguridad de los miembros de tu familia.
  • Es importante que sepas que no vendrá ningún daño a ti o tus seres queridos si dices la verdad sobre los abusos.

Estos dos últimos consejos cubren todo tipo de situaciones:

  • Si sientes que estás en peligro, entonces grita, patear, miente o sal corriendo.
  • Ten una palabra clave o una señal que le puedes dar a alguien de su confianza si estás preocupado.

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